sábado, 11 de marzo de 2017

Relax y diversión en Japón



Supongo que hay muchísimas cosas en Japón para divertirse, ente ellas los famosos Karaokes pero no da tiempo a todo, por eso hay que volver, para seguir descubriendo Japón.

Nosotros decidimos ir a un Bating Center, Fish Center y hacernos fotos en una maquina, pero no a una maquina cualquiera. El resultado es el que veis en la parte superior. La cara de mi hermano esta pixelada bajo amenaza de quitarme como amiga en el Facebook jajaja Dicho esto os lo podéis imaginar, no?

Entramos a una cabina bastante amplia donde el objetivo nos enfocaba al ombligo, y no es que seamos muy altos... En pantalla dos lindas japonesitas nos explicaban como teníamos que ponernos y nosotros imitándolas, casi de rodillas, atentos al contador y a salir dentro del cuadro delimitador. Fogonazo, por unos momentos no ves nada, risas, volvemos a colocarnos y así hasta 4. Terminada la sesión,  vamos a la mesa de control donde podías retocar la foto durante unos minutos. Más que retocar añadir algún texto o dibujo., porque el programa te hace los ojos más grandes, la piel perfecta, te pinta morritos, ojitos, y te deja de lo más angelical. El resultado como veis es muy gracioso.


Bating Centre - Shinjuku

Ahora estamos en el caso contrario, si la totalidad de mi video saliese a la luz, mas que quitar del Facebook, le quitaría del planeta. jajaja Un español que vive en Japón dijo que había ido a batear con los amigos a este sitio y cuando explico en que consistía, dije: Yo quiero, Yo quiero!!






Antes de entrar al local oímos desde fuera como alguien le daba al bate con ganas. Como era bastante pronto apenas había gente, un par de chavales y un japonés todo trajeado, dándole a la bola con un estilo que alucinabas.

Vamos a ver el video!!


El mundo nipón es complejo pero me dio la sensación que no todo el mundo trabaja tantas horas como dicen, o por lo menos, si tienen un minuto lo usan para liberar estrés o hacer lo que más les gusta.

Fish Center - Shinjuku







Otro de los sitios donde fuimos, también en la zona de Shinjuku, fue este Fish Center. No pescamos, solo observamos como la gente, a pesar del frío que hacía estaba con la caña pescando.


Fish Center - Shinjuku

En una zona del río, hay unas pasarelas flotantes y una inmensidad de peces que el centro se encarga de poner en las piscinas, por llamarlo de alguna manera. Es pesca sin muerte, lo cogen y sin que sufra ningún daño, después lo sueltan.







Fish Center - Shinjuku
Como veis, hay gente joven, familias y personas que acaban de salir del trabajo o han hecho un descanso.

Siempre me llama la atención la gente que va trajeada, impecablemente vestidos.










Parque Ueno



No hay parque que se precie sin patos de agua a pedales, y el  Parque Ueno no podía ser menos. Como veis hay para todos los gustos, con forma de pato, con forma de coche o una barca de remos.






Ajedrez japonesa




Otras formas de disfrutar, entre amigo, es jugar a la ajedrez japonesa, como bien nos explicó un hombre, el cual nos preguntó qué nos parecía la gente japonesa, nuestra contestación se la tradujo a sus amigos y se rieron.
No digo más, cada uno que interprete lo que quiera.


Partida de ajedrez en el Parque Ueno







viernes, 3 de marzo de 2017

Miyajima

Miyajima


























Cuando preparas un viaje por tu cuenta, en mi caso, lo primero que busco son fotografías del lugar.
Japón es muy grande y la pregunta que te haces es: ¿por donde voy a empezar? Bueno, que no cunda el pánico. Yo seleccioné las fotografías que me gustaban, las situé en el mapa y desde ahí, deseché lugares por distancias o por que esa fotografía era en una época del año que no coincidía con la mía, como por ejemplo, las esculturas de hielo en Shaporo, al norte de Japón. Sí, era en Enero, pero a finales.

Torii Miyajima con marea baja

Las cosas que mas ilusión me hacía fotografiar eran: una Geisha, un  entrenamiento de Sumo, el Fushimi Inari y sobre todo el espectacular Torii de Miyajima.








Aunque no quería parar mucho en Hiroshima, realmente es una ciudad tranquila y agradable pero sin mucho que ver además de las huellas de la guerra. Fuimos a ver el Castillo de Hiroshima conocido como la Carpa, rodeado de preciosos jardines.

Desde allí fuimos caminando y viendo los diversos homenajes a la guerra, hasta llegar a Okonomimukura, el templo del Okonomiyaki. Un edificio de 3 plantas con 27 restaurantes en el que el plato principal es este plato. Lo habíamos probado en Osaka, pero nada que ver. ¿Queréis saber como se hace? No os perdáis este video.



Después de esa estupenda comida, fuimos al ferry, cruzamos en  menos de 10 minutos a la isla de Miyajima, un lugar muy turístico donde los primeros que te vienen a saludar son los ciervos que andan a sus anchas por toda la isla.


Nos alojamos en un hotel típico japonés, es decir un ryokan, habitación con tatami, kimono, té preparado y además disponían del tradicional baño. La verdad, que después de estar en la playa, una vez caída la noche, haciendo fotos al famoso Torii, se agradece un buen baño caliente.

Ryokan en Miyajima




Quedarse por la noche no tiene precio. Los turistas se van, la isla se queda desierta y tan solo un par de restaurantes abiertos para cenar. La tranquilidad que se respira es maravillosa y un paseo por la callejuela principal, acompañada de ciervos buscando comida, es de lo más relajante.






El objetivo de ir a la isla, era fotografiar el Torii, por lo tanto conocíamos las mareas. Sobre las 11 tendríamos la marea alta, era la única foto que me faltaba, mientras llegaba el momento aprovechamos para subir a Mt. Misen.


Mt. Misen

Puente a la entrada del bosque
















Hay un funicular para subir a la cima, pero creo que era tan pronto que estaba cerrado. Decidimos subir caminando, cuando salimos del bosque frío, húmedo y poco agradable de caminar, nos encontramos un camino más abierto con unas vistas increíbles.






Vistas desde la cima de Mt. Misen



Nos rodeaba el mar y unos islotes aún tapados con la niebla, en ese momento merece la pena el esfuerzo de subir hasta allí.














Seguimos el camino hasta lo más alto, descubriendo pequeños altares a nuestro paso, una vez en la cima, recuperamos el aliento y bajamos por otro camino hasta nuestro objetivo, el Torii, que ya estaba perfecto para fotografiar.











Torii Miyajima Subiendo la marea
Torii Miyajima Nocturno
Torii Miyajima con marea alta












DENTRO VIDEO!!