jueves, 9 de febrero de 2017

Osaka, Fushimi Inari y Nara

Castillo Osakajo de Osaka

Las comparaciones son odiosas, pero Tokio nos dejo un muy buen sabor de boca desde el momento en que lo pisamos.

Que rabia cuando tienes todo planeado y a última hora salta alguien con el típico comentario:
- ¿¿Osaka?? No pierdas el tiempo en Osaka, no vayas!
- ¿¿Y me lo dices ahora?? Haberlo dicho antes, que me he tirado 8 meses para cuadrar todo!!


Vista de la cuidad desde el Castillo

Pues si, tienen razón. Osaka con una mañana lo finiquitas. Ves el Castillo Osakajo, que es una maravilla y desde allí puedes divisar toda la ciudad con sus grandes rascacielos. En algunos, puedes acceder a lo más alto o casi, pagando o de forma gratuita, pero en cualquier ciudad que visites, seguro que tienes un buen observatorio para disfrutar de la panorámica.

Umeda Osaka


Vistas desde lo alto del Umeda Sky Building













Umeda es la zona donde se encuentran estos edificios, algunos de ellos espectaculares que contrastan con el resto de edificios que les rodean. En esa misma zona puedes encontrar uno de los mejores centros comerciales de Osaka y en las calles, una iluminación navideña realmente bonita. 


Osaka, exceptuando la zona de la que hablábamos, podía pasar por una ciudad industrial mas, sucia, con gente sin recursos en la calle y zonas no muy recomendables, incluso en la zona comercial Dotonbori ya se veía gente en antros un tanto raritos, vamos nada aconsejables. 



 Tori en uno de los caminos


El doble pasillo de Fushimi Inari
Dragón con atuendo rojo



















Para huir de ese ambiente tan cutre, y aprovechando el Japan Rail Pass, nos fuimos al día siguiente a ver el templo de los toris, llamado Fushimi Inari en Kioto. Tren bala  hasta Kioto y una vez allí coges un tren que en tan solo 10 minutos te deja en la misma entrada de este hermosísimo paseo.
Sinceramente se acabarían los calificativos para describirlo: espectacular, sensacional, mágico, cada rincón, cada pequeño templo, cada estatua vestida con algo rojo, todo preparado para festejar el fin de año. 
Hay cosas que ni con imágenes, ni con palabras puedes describir, simplemente hay que vivirlas.




Nara
Pagoda
Ciervos en Nara



















Como llegamos prontito, no encontramos mucha gente a la subida y lo hicimos de manera muy cómoda. De nuevo en el principio del camino, y abarrotado de gente, decidimos irnos. De camino a Kioto, pensamos que sería buena idea visitar Nara, conocida por la mayor construcción del mundo en madera. Nara  es mucho más que esa imponente construcción, es un pueblito acogedor, de comercio variado y restaurantes donde se come realmente bien por precios muy asequibles. Curioso, es ver los ciervos por todas partes, incluso saliendo de alguna tienda.


¡¡DENTRO VIDEO!!   





Nota: En nuestro plan de viaje teníamos previsto ir a Kioto el día 31 de Diciembre y 1 de Enero. Al saber que es costumbre ir a los templos esos días, pensamos que era mala idea dejar el Fushimi Inari para esos días, por eso fue el cambio de planes.

viernes, 3 de febrero de 2017

Los únicos gordos bien vistos de Japón.

Nombre la la Heya



Cuando empiezo a pensar en un viaje, lo primero que veo son fotos sobre el país de destino, su cultura, sus tradiciones, gastronomía, deportes, etc.






Interior de una Heya




En el caso de Japón sus deportes principales son el béisbol y el sumo, de este último me informé que podía ir a ver el entrenamiento a una Sumo Heya, si mi viaje estaba fuera de las fechas de los combates oficiales. Una Heya es el lugar donde viven y entrenan.




Nada mas entrar en el barrio de Ryogoku, te encuentras un cartel indicándote donde están las Sumo Heya de la zona. Antes de llegar a la que nos dijo nuestro amigo Rubén,  teníamos que pasar por unas cuantas, pero se nos estaba haciendo algo tarde, así que intentamos entrar a las que  encontrábamos en el camino pero no es fácil, unas decían que no, otras habían terminado o te las encontrabas cerradas a cal y canto.

Crossfit a la japonesa


Es indescriptible,  girar en una calle y encontrarte esto, si esto. Unos tíos enorme, en fundoshi (tapa-rabos), en mitad de la calle, con un frío que pela.

En ese momento, una voz en mi cabecita me dice: "¡¡Sandrita, ahí tienes la foto!!". En ese momento  intento calmarme, pero como me voy a calmar?? Estoy en modo colibrí!! Vale, intento calmarme, espero a estar cerca, llevo el objetivo perfecto, la cámara encendida, los parámetros bien, planto bien firmes los pies en el suelo, tomo aire y no lo suelto hasta haber disparado 3 ó 4 fotos. Ya me han visto y no tienen cara de buenos amigos.


"Ya estamos con las fotitos"







Después de varios intentos nada fructíferos para entrar en alguna de estas Heyas, por fin encontramos la que nos dijeron. Nos dejaron entrar, pero ya sabes: nada de flash, nada de levantarte, nada de moverte, nada de hablar, nada de ruidos, descálzate y siéntate.




Fue sensacional, ver un entrenamiento así, todo el ritual que conlleva, desde la forma que tienen de hacerse la coleta,  la sal que esparcen antes de una lucha, como barren y preparan el Dohio (arena), todos sus movimientos son un arte.


Por cierto, en este segundo día, fue mi prueba de fuego con el japonés. En estas zonas, no tan turísticas y algo perdidos, había que preguntar como llegar. Así que lo dicho en un video subido anteriormente, imprescindible saber algo de japones:

Antes del combate se vendan manos y pies
Luchador de sumo.

Luchadores de sumo arreglándose su característicos moños

Donde esta la Sumo Heya? Sumo Heya wa doko desu ka. Derecha - Migi. Izquierda - Hidari. Adelante - Mae. Detrás - Ushiro.

Al último hombre al que preguntamos nos llevó hasta la mismísima puerta, deshaciendo el camino que ya había realizado casi a nuestro lado. Nos contó (en inglés) que había viajado a España, en concreto a Barcelona. Una vez más doy fé de la amabilidad de los nipones.