viernes, 7 de abril de 2017

Retazos: Kyoto, Takayama y Tokyo 2.

Bueno, esto hay que terminarlo de alguna manera. Hay tanto que contar sobre Japón que sería eterno. Con esta nueva entrada cerramos este primer viaje a Japón, estoy segura que habrá una segunda vez, por lo menos.




Kyoto. Aunque ya dedicamos una mañana a visitar Fushimi Inari, había mucho que ver, pero aún ahora, creo que nos dejamos mucho en el tintero. Hay que volver!!


Falsa Geisha
La zona más turística y conocida, como es Gion, donde dicen, que se ven las auténticas Geishas., tan solo vimos dos chiquillas pintadas como puertas, a las que estaban haciendo una sesión de fotos.

Por ser fin de año y año nuevo, las mujeres y hombres, pero no tantos, las mujeres se vestían con el mejor de sus kimonos y en el caso de las más jóvenes se fotografiaban por todas partes, desde selfies hasta fotógrafo profesional contratado para la ocasión.

Jovenes en kimono


Gion - Kyoto





















Geisha a la fuga







No sé que es más difícil, si ver un unicornio o una Geisha de verdad. Otra cosa pendiente...








Camino de Bambú








Seguimos en Kyoto. Arashiyama, el conocido Bosque de Bambu, que  NO es un bosque, es un camino. Solo un camino!!. No hay más. Es bonito, si, pero cuando te dicen bosque, te lo crees.









Nada más llegar aquí nos hicimos un desayuno un tanto curioso, tan curioso como la bienvenida que nos dio este hombre gritando: "Happy New Year, Happy New Year" desde su bicicleta. Encantador
Happy New Year

Crema ligera y caliente de judías rojas.





















La caminata del día 1 en Kyoto sigue por el templo de Oro o Kinkaju. Todo estos lugares, tanto el día 31 como el 1, estaban muy concurridos y aunque los nipones no son escandalosos ni agobiantes, no nos sentíamos tan cómodos como días atrás.

Kinkaju o Templo de Oro

Takayama. Un pueblo en la zona de los alpes, característico por sus casas de madera oscura, por la famosa carne de Hida, fabricas de sake, entre otras muchas cosas. Con un día es suficiente para relajarse y ver nieve.


Típicas casa en Takayama



Takeshita Street





Tokyo. Regreso de nuestro tour particular donde aprovechamos para ver zonas como Shinjuku, Harajuku, Yoyogi park, buscar a Godzilla, ir al bating center, etc.





Primer día de trabajo en Tokio


En la imagen que vemos con tanta gente, es el primer día de trabajo (4 de Enero) donde van a recibir la bendición para que sea un año próspero, después de eso se van a comer juntos, cervecitas, risas, Karaoke, muchas más risas y terminan con un cogorza de aupa, con la corbata en la cabeza... vamos, un clásico hasta en Japón.






Sinceramente, me ha enamorado Japón. Su educación, su limpieza es lo primero que percibes, luego cada cosa que ves, y sientes, te van enamorando más y más hasta pensar: Me quedaría aquí para siempre.






sábado, 11 de marzo de 2017

Relax y diversión en Japón



Supongo que hay muchísimas cosas en Japón para divertirse, ente ellas los famosos Karaokes pero no da tiempo a todo, por eso hay que volver, para seguir descubriendo Japón.

Nosotros decidimos ir a un Bating Center, Fish Center y hacernos fotos en una maquina, pero no a una maquina cualquiera. El resultado es el que veis en la parte superior. La cara de mi hermano esta pixelada bajo amenaza de quitarme como amiga en el Facebook jajaja Dicho esto os lo podéis imaginar, no?

Entramos a una cabina bastante amplia donde el objetivo nos enfocaba al ombligo, y no es que seamos muy altos... En pantalla dos lindas japonesitas nos explicaban como teníamos que ponernos y nosotros imitándolas, casi de rodillas, atentos al contador y a salir dentro del cuadro delimitador. Fogonazo, por unos momentos no ves nada, risas, volvemos a colocarnos y así hasta 4. Terminada la sesión,  vamos a la mesa de control donde podías retocar la foto durante unos minutos. Más que retocar añadir algún texto o dibujo., porque el programa te hace los ojos más grandes, la piel perfecta, te pinta morritos, ojitos, y te deja de lo más angelical. El resultado como veis es muy gracioso.


Bating Centre - Shinjuku

Ahora estamos en el caso contrario, si la totalidad de mi video saliese a la luz, mas que quitar del Facebook, le quitaría del planeta. jajaja Un español que vive en Japón dijo que había ido a batear con los amigos a este sitio y cuando explico en que consistía, dije: Yo quiero, Yo quiero!!






Antes de entrar al local oímos desde fuera como alguien le daba al bate con ganas. Como era bastante pronto apenas había gente, un par de chavales y un japonés todo trajeado, dándole a la bola con un estilo que alucinabas.

Vamos a ver el video!!


El mundo nipón es complejo pero me dio la sensación que no todo el mundo trabaja tantas horas como dicen, o por lo menos, si tienen un minuto lo usan para liberar estrés o hacer lo que más les gusta.

Fish Center - Shinjuku







Otro de los sitios donde fuimos, también en la zona de Shinjuku, fue este Fish Center. No pescamos, solo observamos como la gente, a pesar del frío que hacía estaba con la caña pescando.


Fish Center - Shinjuku

En una zona del río, hay unas pasarelas flotantes y una inmensidad de peces que el centro se encarga de poner en las piscinas, por llamarlo de alguna manera. Es pesca sin muerte, lo cogen y sin que sufra ningún daño, después lo sueltan.







Fish Center - Shinjuku
Como veis, hay gente joven, familias y personas que acaban de salir del trabajo o han hecho un descanso.

Siempre me llama la atención la gente que va trajeada, impecablemente vestidos.










Parque Ueno



No hay parque que se precie sin patos de agua a pedales, y el  Parque Ueno no podía ser menos. Como veis hay para todos los gustos, con forma de pato, con forma de coche o una barca de remos.






Ajedrez japonesa




Otras formas de disfrutar, entre amigo, es jugar a la ajedrez japonesa, como bien nos explicó un hombre, el cual nos preguntó qué nos parecía la gente japonesa, nuestra contestación se la tradujo a sus amigos y se rieron.
No digo más, cada uno que interprete lo que quiera.


Partida de ajedrez en el Parque Ueno







viernes, 3 de marzo de 2017

Miyajima

Miyajima


























Cuando preparas un viaje por tu cuenta, en mi caso, lo primero que busco son fotografías del lugar.
Japón es muy grande y la pregunta que te haces es: ¿por donde voy a empezar? Bueno, que no cunda el pánico. Yo seleccioné las fotografías que me gustaban, las situé en el mapa y desde ahí, deseché lugares por distancias o por que esa fotografía era en una época del año que no coincidía con la mía, como por ejemplo, las esculturas de hielo en Shaporo, al norte de Japón. Sí, era en Enero, pero a finales.

Torii Miyajima con marea baja

Las cosas que mas ilusión me hacía fotografiar eran: una Geisha, un  entrenamiento de Sumo, el Fushimi Inari y sobre todo el espectacular Torii de Miyajima.








Aunque no quería parar mucho en Hiroshima, realmente es una ciudad tranquila y agradable pero sin mucho que ver además de las huellas de la guerra. Fuimos a ver el Castillo de Hiroshima conocido como la Carpa, rodeado de preciosos jardines.

Desde allí fuimos caminando y viendo los diversos homenajes a la guerra, hasta llegar a Okonomimukura, el templo del Okonomiyaki. Un edificio de 3 plantas con 27 restaurantes en el que el plato principal es este plato. Lo habíamos probado en Osaka, pero nada que ver. ¿Queréis saber como se hace? No os perdáis este video.



Después de esa estupenda comida, fuimos al ferry, cruzamos en  menos de 10 minutos a la isla de Miyajima, un lugar muy turístico donde los primeros que te vienen a saludar son los ciervos que andan a sus anchas por toda la isla.


Nos alojamos en un hotel típico japonés, es decir un ryokan, habitación con tatami, kimono, té preparado y además disponían del tradicional baño. La verdad, que después de estar en la playa, una vez caída la noche, haciendo fotos al famoso Torii, se agradece un buen baño caliente.

Ryokan en Miyajima




Quedarse por la noche no tiene precio. Los turistas se van, la isla se queda desierta y tan solo un par de restaurantes abiertos para cenar. La tranquilidad que se respira es maravillosa y un paseo por la callejuela principal, acompañada de ciervos buscando comida, es de lo más relajante.






El objetivo de ir a la isla, era fotografiar el Torii, por lo tanto conocíamos las mareas. Sobre las 11 tendríamos la marea alta, era la única foto que me faltaba, mientras llegaba el momento aprovechamos para subir a Mt. Misen.


Mt. Misen

Puente a la entrada del bosque
















Hay un funicular para subir a la cima, pero creo que era tan pronto que estaba cerrado. Decidimos subir caminando, cuando salimos del bosque frío, húmedo y poco agradable de caminar, nos encontramos un camino más abierto con unas vistas increíbles.






Vistas desde la cima de Mt. Misen



Nos rodeaba el mar y unos islotes aún tapados con la niebla, en ese momento merece la pena el esfuerzo de subir hasta allí.














Seguimos el camino hasta lo más alto, descubriendo pequeños altares a nuestro paso, una vez en la cima, recuperamos el aliento y bajamos por otro camino hasta nuestro objetivo, el Torii, que ya estaba perfecto para fotografiar.











Torii Miyajima Subiendo la marea
Torii Miyajima Nocturno
Torii Miyajima con marea alta












DENTRO VIDEO!!
















jueves, 9 de febrero de 2017

Osaka, Fushimi Inari y Nara

Castillo Osakajo de Osaka

Las comparaciones son odiosas, pero Tokio nos dejo un muy buen sabor de boca desde el momento en que lo pisamos.

Que rabia cuando tienes todo planeado y a última hora salta alguien con el típico comentario:
- ¿¿Osaka?? No pierdas el tiempo en Osaka, no vayas!
- ¿¿Y me lo dices ahora?? Haberlo dicho antes, que me he tirado 8 meses para cuadrar todo!!


Vista de la cuidad desde el Castillo

Pues si, tienen razón. Osaka con una mañana lo finiquitas. Ves el Castillo Osakajo, que es una maravilla y desde allí puedes divisar toda la ciudad con sus grandes rascacielos. En algunos, puedes acceder a lo más alto o casi, pagando o de forma gratuita, pero en cualquier ciudad que visites, seguro que tienes un buen observatorio para disfrutar de la panorámica.

Umeda Osaka


Vistas desde lo alto del Umeda Sky Building













Umeda es la zona donde se encuentran estos edificios, algunos de ellos espectaculares que contrastan con el resto de edificios que les rodean. En esa misma zona puedes encontrar uno de los mejores centros comerciales de Osaka y en las calles, una iluminación navideña realmente bonita. 


Osaka, exceptuando la zona de la que hablábamos, podía pasar por una ciudad industrial mas, sucia, con gente sin recursos en la calle y zonas no muy recomendables, incluso en la zona comercial Dotonbori ya se veía gente en antros un tanto raritos, vamos nada aconsejables. 



 Tori en uno de los caminos


El doble pasillo de Fushimi Inari
Dragón con atuendo rojo



















Para huir de ese ambiente tan cutre, y aprovechando el Japan Rail Pass, nos fuimos al día siguiente a ver el templo de los toris, llamado Fushimi Inari en Kioto. Tren bala  hasta Kioto y una vez allí coges un tren que en tan solo 10 minutos te deja en la misma entrada de este hermosísimo paseo.
Sinceramente se acabarían los calificativos para describirlo: espectacular, sensacional, mágico, cada rincón, cada pequeño templo, cada estatua vestida con algo rojo, todo preparado para festejar el fin de año. 
Hay cosas que ni con imágenes, ni con palabras puedes describir, simplemente hay que vivirlas.




Nara
Pagoda
Ciervos en Nara



















Como llegamos prontito, no encontramos mucha gente a la subida y lo hicimos de manera muy cómoda. De nuevo en el principio del camino, y abarrotado de gente, decidimos irnos. De camino a Kioto, pensamos que sería buena idea visitar Nara, conocida por la mayor construcción del mundo en madera. Nara  es mucho más que esa imponente construcción, es un pueblito acogedor, de comercio variado y restaurantes donde se come realmente bien por precios muy asequibles. Curioso, es ver los ciervos por todas partes, incluso saliendo de alguna tienda.


¡¡DENTRO VIDEO!!   





Nota: En nuestro plan de viaje teníamos previsto ir a Kioto el día 31 de Diciembre y 1 de Enero. Al saber que es costumbre ir a los templos esos días, pensamos que era mala idea dejar el Fushimi Inari para esos días, por eso fue el cambio de planes.

viernes, 3 de febrero de 2017

Los únicos gordos bien vistos de Japón.

Nombre la la Heya



Cuando empiezo a pensar en un viaje, lo primero que veo son fotos sobre el país de destino, su cultura, sus tradiciones, gastronomía, deportes, etc.






Interior de una Heya




En el caso de Japón sus deportes principales son el béisbol y el sumo, de este último me informé que podía ir a ver el entrenamiento a una Sumo Heya, si mi viaje estaba fuera de las fechas de los combates oficiales. Una Heya es el lugar donde viven y entrenan.




Nada mas entrar en el barrio de Ryogoku, te encuentras un cartel indicándote donde están las Sumo Heya de la zona. Antes de llegar a la que nos dijo nuestro amigo Rubén,  teníamos que pasar por unas cuantas, pero se nos estaba haciendo algo tarde, así que intentamos entrar a las que  encontrábamos en el camino pero no es fácil, unas decían que no, otras habían terminado o te las encontrabas cerradas a cal y canto.

Crossfit a la japonesa


Es indescriptible,  girar en una calle y encontrarte esto, si esto. Unos tíos enorme, en fundoshi (tapa-rabos), en mitad de la calle, con un frío que pela.

En ese momento, una voz en mi cabecita me dice: "¡¡Sandrita, ahí tienes la foto!!". En ese momento  intento calmarme, pero como me voy a calmar?? Estoy en modo colibrí!! Vale, intento calmarme, espero a estar cerca, llevo el objetivo perfecto, la cámara encendida, los parámetros bien, planto bien firmes los pies en el suelo, tomo aire y no lo suelto hasta haber disparado 3 ó 4 fotos. Ya me han visto y no tienen cara de buenos amigos.


"Ya estamos con las fotitos"







Después de varios intentos nada fructíferos para entrar en alguna de estas Heyas, por fin encontramos la que nos dijeron. Nos dejaron entrar, pero ya sabes: nada de flash, nada de levantarte, nada de moverte, nada de hablar, nada de ruidos, descálzate y siéntate.




Fue sensacional, ver un entrenamiento así, todo el ritual que conlleva, desde la forma que tienen de hacerse la coleta,  la sal que esparcen antes de una lucha, como barren y preparan el Dohio (arena), todos sus movimientos son un arte.


Por cierto, en este segundo día, fue mi prueba de fuego con el japonés. En estas zonas, no tan turísticas y algo perdidos, había que preguntar como llegar. Así que lo dicho en un video subido anteriormente, imprescindible saber algo de japones:

Antes del combate se vendan manos y pies
Luchador de sumo.

Luchadores de sumo arreglándose su característicos moños

Donde esta la Sumo Heya? Sumo Heya wa doko desu ka. Derecha - Migi. Izquierda - Hidari. Adelante - Mae. Detrás - Ushiro.

Al último hombre al que preguntamos nos llevó hasta la mismísima puerta, deshaciendo el camino que ya había realizado casi a nuestro lado. Nos contó (en inglés) que había viajado a España, en concreto a Barcelona. Una vez más doy fé de la amabilidad de los nipones.

miércoles, 25 de enero de 2017

Primer día en Tokio

Con Yokosan en el negocio de su padre.
En esta segunda parte del primer día de Tokio, os enseñamos uno de los sitios donde tuvimos la suerte de comer, suerte porque a la hora de comer hay unas colas eternas. Como veis, en el momento te preparan un ramen que quita el sentido. Estuvimos hablando con Yoko, la simpática hija del propietario, nos contó que lo abrió hace 30 años. En el video no se aprecia, pero hay una hoja del periódico New York Times enmarcada donde se habla de como triunfar con un solo plato. 






Momento creativo en el escaparate de Dior en Ginza
Con el cuerpo calentito decidimos seguir con nuestro plan, así que nos fuimos paseando por Ginza, donde se encuentran las mejores y más caras tiendas de todo Tokio. 


Atravesamos los jardines el palacio Imperial, nos quedamos un rato viendo la entrada y seguimos hasta Akihabara, la ciudad de la electrónica, la meca del los otakus. 







Interior de un local en Akihabara



Como podéis ver y oir en el video, es un autentico infierno, el sonido de todas las maquinas, la música que tienen puesta, el olor a tabaco, parece que hayas cambiado de país en un segundo. ¿Qué ha sido de ese Japón tan tranquilo y silencioso del que me estaba enamorando?






Patxi, Mochi y Hachiko atrás.




Para terminar la jornada, aunque no entraba en el plan del día, nos fuimos a Shibuya, el famoso cruce, el famoso perro Hachiko, las famosas luces de Navidad, rodeados de cientos y cientos de personas... Impresionante!!

El famoso cruce de Shibuya




¡¡DENTRO VIDEO!!