viernes, 30 de octubre de 2009

Hanoi, primeras sensaciones.

Bandera Vietnam


La llegada a Hanoi, capital de Vietnam, fue un poco caótica: el tráfico, la lluvia, cientos de personas por las calles, aceras abarrotadas de motos, de gente cocinando en la misma acera…. La primera sensación fue de suciedad, el constante olor a comida por todas partes. Cuanto mas te adentrabas en el “Old Quarter” mayor era la sensación de caos absoluto.

puestos de comida en la calle
Típico puesto de comida "rápida" en una céntrica calle de la ciudad.




Después de unos días te das cuenta que es su forma de vida, que es su negocio, en el que están desde las 8 hasta las 10 de la noche. Por lo tanto allí cocinan, allí duermen cuando están cansados y allí están como en su casa. Da igual que tú entres al local, ellos seguirán haciendo sus cosas mientras te atiende alguien muy amablemente.

El regateo está a la orden del día, según dicen, primero se empieza con un 50% para terminar con un descuento del 30% más o menos, eso depende del arte de cada uno.






sacerdote budista orando
En el interior de una pagoda el sacerdote budista lee las oraciones que sus fieles le entregan


Es una cultura diferente, allí todo tiene un nombre que significa algo, una historia, una leyenda que contar entorno a algo. Conviven 3 religiones: budismo, confucionismo y taoísmo; pero la más practicada es la budista. Pagodas por toda la ciudad, gente rezando y dinero como ofrenda por todas partes que a nadie se le ocurre robar. Ese olor tan característico del incienso, dejando una pequeña estela de humo que da más magia si cabe al ambiente.







Después de unos días experimentando todo esto, ya no lo ves tan caótico, además el trato con los vietnamitas es tan agradable que se te borra esa “primera sensación”.

calles abarrotadas en Vietnam
Aceras abarrotadas de motos, personas por la carretera acompañadas de motos, bicis, coches...