jueves, 31 de diciembre de 2009

UNA NUEVA ANDADURA

Sandra Vázquez Fotografía


Creo que las mejores fotos son las de naturaleza; las de flora son toda delicadeza, las de fauna son la recompensa a una espera y las de paisaje son los colores, las profundidades y todo lo que puede llegar a transmitir una imagen: serenidad, inquietud, fuerza…

Lo malo, por decirlo de alguna manera, es la soledad de estar en un bosque, el frío o el calor dependiendo de la estación que te encuentres, etc. Pero cuando ves los resultados se te olvida todo lo malo.

A lo mejor ese fue el motivo de querer trabajar con personas, de captar instantes únicos, de viajar, de conocer otras culturas y religiones. Evidentemente no puedo estar siempre viajando, así que empecé a trabajar con personas de otra manera, haciendo retratos, buscando su lado bueno, esa sonrisa que te cautiva o esos ojos llenos de vida o cualquier cosa que te atraiga de la persona que tienes delante de la cámara.

Como siempre primero tiramos de familia y amigos, y de un“estudio” improvisado montado en casa, haciendo de esta un caos. Los amigos y familia se animan, quieren mas, la casa ahora sí que es un verdadero caos, así que con la ayuda de Chema, empezamos a buscar un local para trasladarme allí con todos mis trastos.

Suerte!! Encontramos una entreplanta (calle Navas, 9) con muchas posibilidades, sí ya sé que hubiese sido mejor un local pero quiero ofrecer algo diferente, algo muy intimo. Empezaremos con una pequeña reforma, para darle un toque muy personal, femenino, es decir vamos a crear una“bombonera”, donde te pueda ofrecer esa tranquilidad para posar delante de una cámara y puedas expresarte de la forma que quieres para que yo capte lo mejor de ti.

Te espero.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Tanger. Tan cerca, pero tan lejos.

juegos de hombres


Tan solo está a unos 11 km de España pero es como viajar en el tiempo y retroceder muchos muchos años.

Por allí pasaron los franceses, italianos, españoles, británicos…. todos dejaron su huella pero nadie un toque de glamour. Es más, cuando por el año 1930 se abrió un lujoso hotel muy conocido, muchas de las de estrellas de Hollywood como Rod Hudson, Rita Hayworth y un largo etcétera, pasaron por allí, tal vez porque estaban rodando alguna película, y dejaron su fotografía como muestra de su paso. Ese, se podía decir que es el toque de glamour junto con la magnífica música en directo que encuentras en el piano-bar del lujoso hotel que te hace viajar en el tiempo.

Sí, todo tiene su encanto, aquí encuentras otras costumbres, otra religión, otra cultura. Cuando vas sabes lo que te vas a encontrar pero aún así te choca; realmente estamos en tierras de hombres, donde las mujeres van tapadas de los pies a la cabeza, donde no se sientan en una terraza a beber un té con su marido. Eso sí, a cualquier hora del día que pases verás las terrazas de las cafeterías abarrotadas de hombres, sentados como si estuvieran viendo un desfile moda el cual comentan.

La cosa cambia, y bastante, cuando vas con un guía, no por el glamour claro, si no por la “simpatía” con las que te abren las puertas. La gente es mas amable, se deja fotografiar, te acompañan, incluso se desviven por atenderte. $$.
pianista de un lujoso hotel
El pianista del lujoso hotel crea un ambiente de años atrás.
Mujer con vestimenta típica

Esta es la vestimenta que muchas mujeres llevan.





viernes, 30 de octubre de 2009

Hanoi, primeras sensaciones.

Bandera Vietnam


La llegada a Hanoi, capital de Vietnam, fue un poco caótica: el tráfico, la lluvia, cientos de personas por las calles, aceras abarrotadas de motos, de gente cocinando en la misma acera…. La primera sensación fue de suciedad, el constante olor a comida por todas partes. Cuanto mas te adentrabas en el “Old Quarter” mayor era la sensación de caos absoluto.

puestos de comida en la calle
Típico puesto de comida "rápida" en una céntrica calle de la ciudad.




Después de unos días te das cuenta que es su forma de vida, que es su negocio, en el que están desde las 8 hasta las 10 de la noche. Por lo tanto allí cocinan, allí duermen cuando están cansados y allí están como en su casa. Da igual que tú entres al local, ellos seguirán haciendo sus cosas mientras te atiende alguien muy amablemente.

El regateo está a la orden del día, según dicen, primero se empieza con un 50% para terminar con un descuento del 30% más o menos, eso depende del arte de cada uno.






sacerdote budista orando
En el interior de una pagoda el sacerdote budista lee las oraciones que sus fieles le entregan


Es una cultura diferente, allí todo tiene un nombre que significa algo, una historia, una leyenda que contar entorno a algo. Conviven 3 religiones: budismo, confucionismo y taoísmo; pero la más practicada es la budista. Pagodas por toda la ciudad, gente rezando y dinero como ofrenda por todas partes que a nadie se le ocurre robar. Ese olor tan característico del incienso, dejando una pequeña estela de humo que da más magia si cabe al ambiente.







Después de unos días experimentando todo esto, ya no lo ves tan caótico, además el trato con los vietnamitas es tan agradable que se te borra esa “primera sensación”.

calles abarrotadas en Vietnam
Aceras abarrotadas de motos, personas por la carretera acompañadas de motos, bicis, coches...


miércoles, 28 de octubre de 2009

Cuando las terrazas son amarillas.

arrozales en Sapa
Quien no se ha fijado alguna vez en esas fotografías de los arrozales en terrazas? Esas formas redondeadas que tienen las montañas donde se encuentran, esos cambios de color que tienen durante todo el proceso del arroz.…

Según los vietnamitas el momento en el que más bonitos se encuentran los arrozales es en el momento de la recogida, cuando todo se vuelve de color amarillo. En este momento el campo es invadido por los campesinos, hoz en mano, para cortar las espigas donde el arroz ha madurado. 


Aquí no existen máquinas, todo el manual, se ayudan de los búfalos de agua para arar la tierra y de las manos del hombre para el resto del proceso: plantar, cortar, sacudir, extender, clasificar, etc. 
Las familias o comunidades que trabajan en los campos de arroz, se distribuyen el trabajo de tal forma que mientras unos sacuden los fardos de espigas para que caiga el arroz, otros queman los restos de la planta que a su vez servirá como abono para la siguiente cosecha. Después el proceso continúa, una vez obtenido el grano lo dejan secar, para esto lo tienen que dejar extendido durante 3 días y moverlo para que seque bien. En muchas ocasiones ves el arroz extendido en los sitios más inverosímiles como en arcenes de carreteras por donde pasan miles de vehículos todos los días, tejados de casas, etc. Una vez seco es cuando le quitan la cáscara y lo clasifican. En cualquier mercado de la zona puedes encontrar el puesto del arroz, donde tienen más de media docena de canastos con los diferentes de tipos de arroz.

fardos de arroz
 Estos pequeños fardos ya están preparados para sacudir y obtener el arroz.



abonar la tierra con ceniza
Campesinos abonando la tierra con cenizas de la cosecha anterior. 



18 clases de arroz diferente
En este puesto se venden 18 clases de arroz diferentes, es una imagen muy habitual en cualquier mercado de Vietnam.



lunes, 26 de octubre de 2009

Río Mekong, mercado de Cai Be

Mercado de Cai Be

                      

Cantho, sur de Vietnam, a orillas del río Mekong. Aunque acaba de amanecer, el río Mekong lleva muchas horas despierto transportando sobre él a las barcazas de campesinos que van con sus cosechas al mercado flotante de Cai Be. Este mercado no tiene símil alguno en el mundo. Cientos de barcazas vietnamitas, con una tipología muy similar todas ellas, intentan adentrase en la absoluta anarquía marinera que reina en estas aguas. Pero como pasa con el tráfico terrestre, es una anarquía controlada por sus conductores, de forma que, como murciélagos en las oscuras cavernas, todos ellos se cruzan sin rozarse. Prácticamente no se ve el río. Estas embarcaciones, que durante el transporte de sus mercancías hace también las labores de hogar, llevan consigo a toda una familia. Estas barcazas, de unos diez metros de eslora y casi dos metros de manga, son suficientes para transportar toda la cosecha de una temporada, llevar consigo a una familia de cuatro o cinco miembros y todo lo que puede considerarse su hogar flotante, donde nunca faltan los diferentes altares que les acompañan cuidándoles y protegiéndoles. No hace falta preguntarles, cuando te acercas a una de sus barcas, si puedes acceder a ella, como en todo los pueblos de Vietnam, sus casa siempre están abiertas y en el momento que cruzas el umbral de una de ellas, te ofrecen té y lo que en esos momentos tengan es sus hogares. Compres o no compres el trato que te dispensan es siempre amable y respetuoso, sin apartar nunca la mirada como deseando poder complacerte y esperando realizar su ansiada venta. A parte de las barcas de frutas y verduras del mercado, en Cai Be también te puedes encontrar otras muy singulares, las cafeterías, venta de lotería, venta de sopa u otras comidas, barca“supermercado”…. Estas, más pequeñas y modestas si cabe, proveen a los comerciantes durante su estancia en el mercado de todo tipo de víveres.


Barcaza vendiendo sandias
Dentro de la barcaza se pesa y se prepara la mercancia a vender, en este caso sandias.

 
barca vendiendo loteria
Entre cientos de barcas aparece esta vendiendo lotería.


jóvenes que nunca vieron un dólar
Aunque parezca algo increíble hay gente que desconoce el aspecto de un dólar, y es que en los mercados flotantes del Mekong los turista no compran.






sábado, 24 de octubre de 2009

Ciclomotor: Dicese de vehículo familiar...

ciclomotor, vehículo familiar



El tráfico es alucinante, se podría decir que es un deporte de alto riesgo. Se juntan los miles de taxis, los millones de motos, bicis, ciclos de turistas, coches con chofer, todoterreno y por último los reyes de la carretera: los autobuses de línea. Aún así hay que dar gracias por que allí tener un coche es muy caro por los impuestos y casi nadie se lo puede permitir, por eso aprovechan las motos como vehículos familiares donde puede ir de 1 a 5 personas. Con casco, sin casco, con la mercancía para la familia o para toda una región, para ellos la moto es el mejor invento.


Todo lo arreglan con pitidos: si quieres desplazarte a la izquierda o a la derecha pitas, si vas adelantar pitas, si alguien te molesta pitas, si quieres avisar a alguien pitas…. Al termino del día tienes la cabeza a punto de reventar de tanto pitido pero eso es lo de menos por que para los delicados de corazón morirían a la media hora en un taxi, a los 10 minutos en un xyclo y en moto sería ipso facto. Los pasos de cebra no sirven de nada, si quieres pasar la calle lo mejor es respirar profundamente y pasar como si estuvieras paseando por cualquier calle, tú no tienes que hacer nada, ellos sorprendentemente te esquiva, al igual que cualquier otra cosa que este en mitad de la carretera como una moto averiada, una mercancía caída, bicicletas paradas poniéndose un impermeable, etc. Los semáforos se los saltan como si no vinieran mil motos de frente y otras tantas por ambos lados. Cada cruce, cada semáforo es un enorme lío que no serías capaz de salir en varias horas pero a pesar de todo, y a base de pitidos todo se desencadena tan rápido que te quedas con la boca abierta. Las rotondas es otra cosa que se desconoce su uso, da igual meterse por un lado que por otro, y que es eso de “ceda el paso”? Cogen las rotondas como si fuera una continuación de la vía preferente por donde van conduciendo. El súmmum, es cuando vas, por lo que se supone que es una autopista, más que nada por que tiene 3 ó 4 carriles y te encuentras una moto de frente o cualquier campesino cruzando con carro. En fin, todo un arte el sobrevivir en tales condiciones.



ciclomotor, vehículo familiar
Familia al completo haciendo las compras en un mercado.


ciclomotor, vehículo familiar
A punto se salir de paseo un sábado por la noche las hermanas, con la sobrina y una amiga.

Caminando entre motos

Un atrevido joven cruza tranquilamente una de las calles mas concurridas mientras le esquivan las motocicletas por todas partes.



miércoles, 21 de octubre de 2009

Manualidades para la supervivencia.

Cosiendo dibujos de colores sobre telas



En Sapa el que no trabaja para el arroz, trabaja para el turismo. Nadie es tonto cuando ve como llega el turismo a su poblado y alucinan con todo, desde un cuenco de barro donde comes, hasta un collar que llevas. Un buen día alguien dijo: “two, one dollar” y así empezó en negocio de las manualidades.

Son listos y saben aprovechar el tirón. Cuando llega un coche con “guiris” lo rodean y te enseñan sus manualidades, si en ese mismo instante no compras, se arman de paciencia y te acompañan al fin del mundo para conseguir su propósito, vender.

Todas las etnias trabajan las telas pero dependiendo cual sea varían los dibujos y el colorido de estos. Cuando caminas por las aldeas puedes ir observando los distintos procesos: La recolección de la flor que tiñe la ropa, el rebaño donde se esta tiñendo, el secado, como abrillantan la tela, los bordados, adornos metálicos, etc. Mientras unas mujeres se dedican a todo este proceso, otras se acercan al pueblo donde están los turistas para vender. Como cualquier otra compra que se haga, hay que regatear y aunque en el proceso, la vendedora te ponga cara de pena, al final se va muy contenta porque ha conseguido lo que quería, vender. Hay ciertos trabajos con los que te quedas con la boca abierta y sabes que el precio que te pide está bien y más si lo pasas a euros pero la costumbre es regatear por mal que sepa.

Maquinaria para tejer

Maquinaria para tejer usada por diferentes etnias en Sapa.
Tallar en piedra. Sapa
Trabajan en piedra de manera magistral, hacen auténticas obras de artes.

Varas de incienso perfumadas

Otro de los trabajos artesanales es hacer varas de incienso perfumadas.





martes, 20 de octubre de 2009

Presentación


             


Junto con mis fotografías voy creciendo y su vez la Web, donde aparece este nuevo apartado llamado Blog, tan de moda ahora.


Este, el mío, como un cuaderno de bitácora me permitirá contaros mis viajes, lo que veo, lo que siento, anécdotas, etc.


En uno de los curso de Tino Soriano, dijo que una fotografía acompañada de un texto podía mejorar mucho, cosa que por separado a lo mejor se quedaban en nada.

No soy de letras, nunca lo he sido, pero me creo capaz de escribir breves comentarios para aportar a mis fotografías mas vida.

Espero que disfrutéis.
 







Fotografiando arrozales