domingo, 17 de septiembre de 2017

Costa Rica Ago'17





Esta vez decidí pasar las vacaciones de Agosto en un pueblo de Costa Rica llamado Sierpe. Rodeado de plantaciones de palma de donde sacan el famoso aceite de palma y punto de salida de todas las excursiones a los manglares, parque de Corcovado, Bahia Drake e Isla del Caño entre otros. 








A diario pasan cientos de turistas, pero el lugar en si, el mismo pueblo no es nada turístico, es bastante pobre. Personalmente he tenido la suerte de que un amigo me dejase su casa y sus amigos me tratasen como a una conocida de toda la vida. Los costarricenses son alegres, abiertos y muy respetuosos, tanto con las personas como con el medioambiente, cuidan mucho el lugar donde viven, aunque no hayan salido nunca de sus pueblo, saben lo que vale por eso tanta y tanta gente que viaja hasta allí e incluso se quedan a vivir allí después de ver tal paraíso. 





























Es mucho mas que Pura Vida, que por cierto no dicen tanto dicha frase. El ir a cualquier sitio era un subidón de adrenalina, el no saber que te ibas a encontrar, tal vez una ballena pegando saltos, ranitas venenosas de colores llamativos, basiliscos observándote detrás de unas ramas, vegetación y mas vegetación. 
































No hay tráfico, solo hay tranquilidad, en la época en la que he ido llovía solo por las tarde, grandes chaparrones que se agradecían para estar tranquila las ultimas horas del día. Amanece a las 5:30 y a las 5:30 de la tarde ya cae la tarde donde paso a una noche mágica de sonidos producidos por ranas, grillos, mapaches y animales que no sabría reconocer, y además, la lluvia. Que sensación tan relajante quedarte dormido escuchando todo esto, aun hoy por las noches intento acordarme de ese sonido.  Amanecía de igual manera, de la nada comenzaba el sonido de los pájaros, las ardillas y los primeros rayos de sol, era un despertar sumamente delicioso. 






































Sabiendo que por la tarde llovería, intentaba tener la mañana bien activa, un dia excursión a Perez de Leon, a la isla de Caño, al rio Chocuaco, Bahia Drake en quad, en piragua por el rio Culebra, una noche con dos locales muy aficionados a las ranas salimos a fotografiarlas, bueno eso y un millón de bichos mas. Saber que estas rodeados de cocodrilos, tarantulas, serpiente venenosas y los malditos mosquitos, hacen que tengas todos tus sentidos activados al 100%.


















Isla del Caño

A una hora en barco de Sierpe,  se encuentra la Isla del Caño a la que solo se puede acceder en  barco. Para los cinefilos, recuerda un poco a las primeras imágenes de Parque Jurásico donde los animalitos se comieron a una niña nada mas empezar la película. 









No hay bares, ni restaurantes, tan solo puedes bajar del barco para descansar un poco. Allí hay una casa, la del guarda que vigila y recoge los permisos para poder hacer snorkel, porque incluso el buceo con botella esta prohibido. Hay un pequeño camino que sube a un mirador de donde se puede disfrutar de unas vistas maravillosas.





Bucear en esa zona es un verdadero placer, ver tal cantidad de peces de todos los colores, mantas-rayas, tiburones, morenas, tortugas y como sonido de fondo, las ballenas. Es una sensación indescriptible, de paz, de no querer subir a la superficie, es el momento en el que pedirías el deseo de poder respirar bajo el agua.